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El lunes se quedó un tren y los usuarios salieron por las vías

En las redes sociales, una pasajera sintetizó la sensación de muchas personas se mueven a diario bajo la tierra: «El subte de la Ciudad de Buenos Aires no tiene usuarios, tiene víctimas». Por un rato, a la odisea de viajar en la línea D -con demoras y frecuencias por momentos eternas- se trasladó a la línea B.

Ayer por la tarde, decenas de personas protagonizaron una evacuación por las vías cuando una formación se detuvo entre las estaciones Malabia y Angel Gallardo. A las 17.45, el subte quedó parado y se dio intervención al servicio técnico. Para las 18.20 se tomó la decisión de suspender el servicio, debido a que no fue posible mover el tren. A las 18.40 se inició la evacuación, que finalizó a las 19.23.

Todo este proceso de casi dos horas fue compartido en redes sociales. Además el SAME, los bomberos y los organismos de emergencias de la Ciudad montaron un dispositivo impresionante de móviles en las inmediaciones de la estación Malabia, en Villa Crespo.

Como siempre que ocurren estos hechos, las problemas y las deficiencias del servicio quedan en evidencia. En cuanto al hecho puntual, la empresa que gestiona el servicio de subterráneos porteños informó que se trató «una falla eléctrica de difícil detección. A modo de protección, para la seguridad de los usuarios, el sistema del tren aplica automáticamente una emergencia general que lo detiene», explicaron desde Emova.

«Hay que entender que la línea B tiene una complejidad muy importante que es el tercer riel, la alimentación de electricidad, situada a un lado de las vías. No hay manera de iniciar una evacuación sin cortar la luz. Por otra parte, los vagones no están comunicados entre sí -es decir, no se puede pasar de uno a otro como sí ocurre en las líneas con formaciones más modernas- y esto también dificulta la evacuación», agregaron.

«La intención no es interrumpir el servicio. Los mecánicos intentan hacer todas las maniobras posibles para restablecer el funcionamiento. Lo último es la evacuación», aseguraron.

Si bien desde Emova buscan ponerle paños fríos a lo ocurrido este lunes -«lamentablemente se está mezclando todo, son demoras puntuales que no afectan a toda la red»-, lo cierto es que confluyen varios factores que hacen que la experiencia de viajar en subte, sobre todo en las líneas B y D, sea muchas veces un dolor de cabeza.

En la B, es notoria la antigüedad del material rodante. En otras, con la A, la H, la C y la D, las formaciones son nuevas. Los trenes Mitsubishi de la B, por ejemplo, tienen 65 años. Son los que se alimentan por el tercer riel. Fueron adquiridos a Japón en los 90, una vez que salieron de servicio y después de dos décadas de uso en aquel país.

Algo similar pasó con los CAF 5.000 y 6.000, del metro de Madrid, construidos a fines de los 90. Los primeros fueron retirados cuando se comprobó que tenían asbesto. Los más nuevos, aún en servicio, atraviesan un proceso de desasbestizado que ya lleva más de cinco años. Toman la corriente de una catenaria instalada en los techos de los túneles. Ahora, la flota tiene 18 trenes operativos, según Emova.

Desde Sbase, la empresa estatal porteña, confirmaron que hay una licitación internacional en curso para la compra de 96 coches cero kilómetro y con aire acondicionado. Lo que no se sabe es cuándo comenzarán a llegar las nuevas formaciones.

Otro escollo para quienes usan esta línea es muchas veces se da en escaleras y ascensores fuera de servicio. Un clásico de la red en general y que se atribuye por un lado a la antigüedad de los equipos y por otro a la dificultad para conseguir repuestos.

La B tiene 59 escaleras y 19 ascensores. «Las escaleras y ascensores cuentan con mecanismos muy delicados que reciben un uso intensivo y muchas veces están expuestas a hechos de vandalismo. Los tiempos de reparación varían según el tipo de avería y la necesidad de repuestos, que suelen ser importados», dijeron desde la empresa. Emova publica en su web el estado de los medios de elevación de cada estación. Hoy había 7 escaleras y 5 ascensores detenidos.

Por otro lado, la B es también la línea más extensa de la red y la que más usuarios traslada, si bien en los últimos años se ha dado una merma en el uso de la red. Para tener una idea: entre diciembre de 2019 y diciembre de 2023 hubo 6.313.404 de pasajeros menos (de 26.127.228 a 19.813.824 de usuarios).

En el caso particular de la línea B, pasó de tener 6.702.066 pasajeros en diciembre de 2019 a 4.806.154 en diciembre de 2023. Casi 1.900.000 menos. Emova tiene 4.800 empleados, de los cuales 700 están destinado a la línea B. Por el efecto de la pandemia, toda la red tiene un 70% de los pasajeros que movilizaba previo a marzo de 2020.

Siguen las quejas por la línea D

Aunque estuvo cerrada durante el verano, y desde que reabrió sigue con demoras y problemas de en la frecuencia, la línea D sigue siendo objeto de quejas de los pasajeros.

Tanto Emova como Sbase informaron que se encuentran trabajando para poder terminar los ajustes propios de la implementación de este tipo de sistema, «que es muy complejo y que sólo se pueden detectar durante la operación».

«Una vez finalizados, la línea ofrecerá un servicio más rápido, eficiente y regular, tal como sucede con la Línea H, una de las líneas con mejores estándares de performance de la red», explicaron.

La empresa Siemens se encuentra actualizando un software para adecuar la línea y esto genera restricciones de velocidad en zona de andenes y en los ingresos a las cabeceras. El nuevo sistema, conocido como CBTC, trabaja mediante la comunicación entre formaciones, «permitiendo el máximo acercamiento de forma segura y reduciendo el intervalo al mínimo posible», explicaron desde el Gobierno porteño.

Como contó Clarín hace semanas, antes del cierre de dos meses, de lunes a viernes, la línea operaba con una frecuencia de 3 minutos y un recorrido de unos 26 minutos entre cabeceras. Ahora pueden pasar entre 10 y 15 minutos entre trenes, y por las paradas repentinas en medio de los túneles, el viaje entre Catedral y Congreso de Tucuman puede tardar hasta 38 minutos. Los carteles que indican cuándo viene el próximo tren siguen apagados.

Desde Sbase aseguran que la frecuencia actual es de 5 minutos entre trenes aunque todavía se están haciendo ajustes que pueden generar demoras,

Aumento inminente

En los próximos días se concretará una aumento de tarifas que llevará el boleto a $ 757 en junio. La semana pasada se hicieron las audiencias públicas y aún resta la publicación en el Boletín Oficial, por lo que el primer incremento, que llevará cada viaje a $ 574, se aplicará en unos diez días. Luego, cuando se aplique el segundo tramo, 15 días después, lo llevará a $ 667, y el tercer tramo se concretará alrededor del 10 de junio.

El argumento del Gobierno porteño es que los $ 125 actuales no reflejan los costos reales de prestación del servicio y quedaron desactualizados con respecto a la inflación. Agregan que la tarifa técnica, que surge del cálculo del costo del servicio por la cantidad de usuarios transportados, es de $ 859,07. La diferencia se cubre con subsidios.

FALLO HISTÓRICO: PRIMERA CONDENA POR CRUELDAD ANIMAL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

El Ministerio Público Fiscal de la Ciudad logró la primera condena a través de un juicio oral y público para el responsable de un criadero clandestino por actos de crueldad animal.

El caso fue investigado y elevado a juicio por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), a cargo del fiscal Carlos Rolero Santurián.

La causa se había iniciado en 2022 por la denuncia de un vecino y luego de las averiguaciones preliminares, el fiscal solicitó el allanamiento del domicilio ubicado sobre la calle Viamonte al 1600.

En el procedimiento se encontraron 17 perros, entre ellos 3 cachorros, en situación de extrema vulnerabilidad dado que estaban en condiciones higiénicas deplorables, rodeados de excrementos, sin luz ni ventilación natural, enjaulados, sin libre acceso a agua potable, mal alimentados y sin controles veterinarios al día.

A partir de los elementos encontrados, la UFEMA pudo determinar que el lugar funcionaba como criadero ilegal, en el que las hembras eran obligadas a parir sistemáticamente para vender a sus crías, lo que está calificado como acto de crueldad y maltrato animal.

En aquel momento, los animales rescatados fueron acogidos por las ONGs Calljeros casa quiere, Red 4 patas y Ayudacan, para luego ser entregados en adopción responsable.

Finalmente, luego de un juicio oral y público que duró 2 jornadas, la Jueza Karina Andrade, titular del Juzgado PCyF 15, condenó al imputado a 8 meses de prisión en suspenso y al cumplimiento de ciertas pautas de conducta por el plazo de 2 años. Algunas de dichas pautas son asistir al Programa Protenencia, dependiente del Ministerio de Salud, realizar una capacitación del Observatorio del “Vínculo Humano-Animal” de Argentina en la Universidad Nacional Arturo Jauretche, fijar residencia y acudir a todas las citaciones de la justicia.

Asimismo, la importancia del caso radica en que la jueza declaró a los perros como sujetos de derechos y dispuso la tenencia definitiva de cada uno dentro del núcleo familiar interespecie dentro del cual se encuentran en la actualidad.

Se trata de la primera vez que justicia porteña logra una condena por actos de maltrato y crueldad animal vinculados con la tenencia de criaderos ilegales

Se demora el fuerte aumento del subte, pero luego será más seguido: cuánto costará y desde cuándo

  • La audiencia pública se suspendió por problemas técnicos y se retrasó el tarifazo.
  • Se repartirá en tres tramos.

La suba del boleto subte se aplicará en tres tramos, como se había anunciado. Pero a esos tres escalones habrá que subirlos más rápido que lo que se había informado. El Gobierno porteño confirmó que el primer aumento no será en abril sino en mayo, pero también adelantó que los otros dos tramos no correrán con un mes de diferencia sino a los 15 días.

Este esquema es el que surge de la resolución impulsada por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), que se publicó este miércoles en el Boletín Oficial de la Ciudad. Y viene a subsanar un problema con la audiencia pública obligatoria en la que se quiso presentar el nuevo cuadro tarifario.

Para entender qué cambió, hay que recordar qué se había informado. En febrero se aplicó el último aumento del subte, que llevó el boleto base a los $ 125 que se pagan ahora.

Pero a mediados de febrero la Ciudad confirmó que iba a impulsar un nuevo incremento. Es que, según SBASE, la inflación había llevado a que el costo operativo hubiera crecido mucho. Así, la tarifa técnica está ahora en $ 859,07.

Se llama tarifa técnica al resultado que se obtiene al dividir el costo operativo total del servicio por la cantidad de boletos pagos. Es, en definitiva, lo que debería costar cada viaje si no se compensara una parte con subsidios.

Como la idea es reducir en parte ese subsidio, se anunció un aumento escalonado en tres etapas. Para abril, el boleto se iría de los $ 125 actuales a $ 574. Luego, en mayo se iba a aplicar un segundo tramo para dejar la tarifa en $ 667. Finalmente, en junio se pasaría a $ 757 por viaje.

Siempre, manteniendo el sistema de descuentos para quienes viajen, 20, 30 o 40 veces por mes; y también los beneficios como el pase gratuito para jubilados o estudiantes, entre otros.

Como sucede con cualquier modificación de la tarifa de un servicio público, antes de aplicarla hay que convocar a una audiencia pública. Si bien este encuentro no es vinculante, sí es obligatorio. De hecho, el requisito también corre a nivel nacional.

Esa audiencia se iba a realizar el pasado viernes 15, a través de la plataforma Zoom. Pero hubo un imprevisto: se cayó el sistema. Como la transmisión online no se pudo completar, y entonces no quedó garantizado el derecho a la participación ciudadana, el paso obligatorio de la audiencia no se pudo cumplir y hubo que convocar a una nueva fecha.

Esa audiencia se realizará el 25 de abril, según se publicó ahora en el Boletín Oficial.

En la misma convocatoria se estableció que el primer aumento se aplicará «al 5° día» de publicada la resolución que lo autorice.

Luego agrega que el segundo tramo de aumento, el que llevará el boleto a $ 667, empezará a regir «a los 15 días corridos».

Por último, el tercer escalón, que llevará la tarifa a $ 757, llegará «a los 15 días corridos» del segundo aumento.

¿Qué días sucederá esto? No hay una fecha precisa, pero se estima que el primer aumento correría desde mediados de mayo. Así, el segundo entraría para los últimos días de mes, y el tercero para mediados de junio.

A mitad de año, entonces, el subte completaría su aumento de los $ 125 actuales a $ 757. O sea, un salto total de 505%.

Fuente Clarin

“Vamos a seguir trabajando para posicionar las experiencias que ofrecemos”

La ciudad de Buenos Aires fue elegida como uno de los mejores destinos turisticos de América del Sur

El premio fue entregado en el marco de la ceremonia de los Premios Traveller’s Choice en Colombia, evento organizado por la agencia de viajes en línea TripAdvisor. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la distinción con un posteo en redes sociales.

“Buenos Aires fue premiada como Mejor destino de América del Sur en los premios Traveller’s ChoiceEste reconocimiento está basado en los comentarios de millones de usuarios, quienes la eligieron por la increíble oferta cultural, la gastronomía de nivel internacional y la calidad de los servicios turísticos”, destacó en X. Y cerró: “Vamos a seguir trabajando para posicionar las experiencias que ofrecemos y continuar ocupando un lugar destacado para los viajeros de todo el mundo”.

“La cuna del tango es, como la danza en sí, cautivante, seductora y bulliciosa con vibrante energía. Los antiguos barrios evocadores están repletos de restaurantes románticos y emocionante vida nocturna, y la herencia europea es evidente en la arquitectura de Buenos Aires, en sus bulevares y en sus parques. El Café Tortoni, el bar más antiguo de la ciudad, te transportará a 1858, y el sensacional Teatro Colón sigue causando el mismo efecto en el espectador que en 1908. La capital de las compras de Latinoamérica ofrece la promesa de una lujosa terapia de compras por sus amplios bulevares”, destaca TripAdvisor sobre Buenos Aires en su sitio web.

Aumenta el boleto de colectivos: a cuánto se irá en febrero y cuándo se normalizará el servicio tras las protestas

El boleto mínimo de colectivos aumentará a $ 76,92 a partir del lunes. La noticia se conoció el jueves por la tarde, tras la reunión de autoridades del gobierno nacional con representantes de las cámaras de empresas de colectivos. El encuentro sirvió para comenzar a destrabar el conflicto que inició el sábado, con el recorte de hasta el 50% de las frecuencias, en reclamo del aumento de fondos que el Estado destina en concepto de subsidios.

En la calle todavía se sienten las demoras, con esperas que a veces superan los 40 minutos, cuando lo habitual era aguardar no más de 15. Se trata del último día hábil del año. Durante el fin de semana se espera un escenario similar al de hace siete días, cuando comenzó la protesta y no se sintió tanto por el feriado de Navidad.

«Primer paso mínimo a $ 77 (son los ajustes que estaban previstos y se suspendieron en agosto). Segundo paso febrero, post audiencia pública, llevar el boleto a un valor cercano a lo que se cobra en Córdoba o Rosario (grandes centros urbanos de argentina)», dijeron desde la Asociación Argentina del Transporte Automotor ( AAETA), y agregaron: «Y en paralelo sincerar el costo haciendo los cálculos con los precios de hoy de los insumos (que da 800 pesos por usuario). La diferencia entre tarifa y costo (bien calculado) se seguirá pagando con subsidios, ya que su camino de eliminación es mucho mas largo. Tres años, según dijo el ministro Caputo».

En febrero, entonces, los boletos en el AMBA podrían irse a $ 200 en promedio. Si como se dice el objetivo es equipararlos con Córdoba y Rosario, en la provincia mediterránea, por ejemplo, la tarifa arranca en $ 240 ($ 276 la nocturna) en los servicios más usados. Pero también hay servicios de $ 276 y hasta de $ 960 en el caso del Aerobus, que une el aeropuerto con en centro de la ciudad Capital. En Rosario, en tanto, la tarifa básica cuesta $ 240, mientras que la social sale $ 107.

Desde el lunes, el mínimo, que comprende tramos de entre 0 y 3 kilómetros de distancia, constará 76,92. Luego, para viajes de 3 a 6 kilómetros, los más comunes dentro de la Ciudad, habrá que pagar $ 85,69. El boletó saldrá 92,29 para tramos de 6 a 12 km, 98,90 de 12 a 27; y $ 105,46 si el viaje tiene más de 27 kilómetros.

Para quienes tengan la tarifa social, los valores arrancan en $ 34,61 para el boleto mínimo, y van escalando en $ 38,56; $ 51,53; $ 44,51 y $ 47,56 según las distancias.

Tanto las tarifas como los fondos que aporta el Gobierno Nacional están congelados desde agosto, por decisión del entonces ministro de Economía y candidato presidencial Sergio Massa, en plena campaña. Hasta ese momento se había dispuesto un aumento mensual según el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El reclamo de las empresas tenía que ver con que habían padecido aumentos inflacionarios de costos, salarios y combustibles, pero no de los aportes en materia de subsidios.

«En la reunión, que fue muy positiva, se reconoció el problema de desfinanciamiento, ya que se está trabajando con los fondos del mes de agosto, mientras que la inflación duplicó el precio de muchos insumos. Se va actualizar la base de cálculo, que va a impactar en los subsidios, y se va a reiniciar el programa de reajuste tarifario que se había interrumpido en agosto», dijo Luciano Fusaro, vicepresidente AAETA, y agregó: «La suba que se aplicará desde la semana que viene está explicada en los aumentos que no se hicieron efectivos en estos meses, desde septiembre hasta ahora».

Fusaro también explicó que a mitad de enero se hará la audiencia pública que definirá el aumento de febrero. Además, reafirmó el objetivo de equiparar el boleto del AMBA con Córdoba y Rosario. «La idea es eliminar esa asimetría que hay con esos dos grandes centros urbanos, en donde el mínimo es de $ 240. El camino a mediano y largo plazo es reducir subsidios. Pero si lo quitaran ahora, el boleto promedio se iría a $ 800. El porcentaje de la tarifa que se subsidia ahora es del 90% y eso se iría achicando en un proceso de 3 años que terminaría con la quita total».

De la reunión también surgió que se mantendrán los descuentos de la red SUBE, que hace que el segundo viaje se pague al 50% del valor y del tercero solo el 25%. Siempre y cuando se inicien los traslados dentro de las dos horas de comenzado el primero.

Además, del encuentro surgió que se implementarán nuevas formas de aplicar los descuentos por tarifa social para, de una vez por todas, «subsidiar a los pasajeros» y no directamente a las empresas de colectivos.

Por otra parte, otra tarifa que quedó congelada desde agosto es la de los trenes, que gestiona el Estado. Este viernes por la tarde se confirmó que desde el 15 de enero tambien un 45,32% las tarifas.

El único barrio porteño sin una plaza, más cerca de cumplir su viejo sueño

La Ciudad compró el lote que se destinará al primer espacio verde de la zona, un reclamo vecinal que lleva décadas. Cuál es y dónde queda.

El viejo anhelo para que Villa Santa Rita tenga por fin su plaza dio uno de sus pasos más importantes. El Gobierno porteño compró el terreno donde se instalará el espacio verde

Se trata del único de los 48 barrios oficiales de la Ciudad que no tiene ninguna plaza. Por eso, desde hace décadas los vecinos venían reclamando una.

Según confirmaron en la Secretaría de Desarrollo Urbano, el Estado porteño le pagó al dueño del lote 450 millones de pesos, precio que había definido una tasación realizada por el Banco Ciudad. Ahora avanzarán con los últimos trámites para comenzar con la obra «en las próximas semanas».

Dado que no es una obra muy compleja, se espera que en los primeros meses del año que viene los vecinos ya tengan su placita.

La ley para crear esta plaza había sido votada a mitad de año por unanimidad.

El predio elegido queda en Álvarez Jonte 3222, y su superficie es de 1.600 m2. Se trata de un lote donde antiguamente funcionaba un lavadero de autos, que luego fue adquirido para la construcción de un edificio.

Pero en 2011, la Legislatura porteña redujo la altura máxima permitida en la zona, sobre todo para proteger al pasaje Granville, que está en la misma manzana. Desde hace muchos años, entonces, el predio no tiene uso.

Por eso, los vecinos vieron allí la oportunidad que perseguían desde hacía 40 años: que el terreno pasara a manos de la Ciudad y se lo destinara a la instalación de la primera plaza en un barrio con 2,2 kilómetros cuadrados de superficie y más de 35.000 habitantes.

Esa lucha derivó en la ley y en la actual compra de parte del Estado. Por eso, este viernes a las 18 se juntarán en el lugar para celebrar. En un comunicado que difundieron, expresaron «alegría y satisfacción por este logro 100% vecinal”, pero también expresaron su “preocupación por las demoras que podrían acontecer respecto a la construcción de la plaza”. La referencia tiene que ver con ciertos cambios en el diseño que se había consensuado entre los vecinos y la Ciudad. De todas formas, en Desarrollo Urbano sostienen que la obra comenzará dentro de poco.

El dinero para comprar y construir la plaza saldrá del FODUS, el Fondo de Desarrollo Urbano Sustentable. Es una herramienta que se creó por ley hace dos años, y que se nutre de dos fuentes de financiamiento, ambas de la construcción privada.

Una es lo que se cobra en concepto de “plusvalía urbana”. Es un tributo que se creó después de la reforma del Código Urbanístico de la Ciudad, en 2018. Lo pagan aquellos desarrolladores que se ven beneficiados por la posibilidad de construir más metros cuadrados gracias a esos cambios en la normativa.

La otra fuente son los convenios urbanísticos. Se trata de acuerdos que el Gobierno porteño firma con desarrolladores privados, por los cuales los inversores solicitan que les permitan construir más metros en altura o más volumen que lo que establece el Código para esa zona, y a cambio compensan al Estado con dinero. Cada convenio debe ser luego aprobado por la Legislatura porteña.

«El primer éxito fue el de trabajar juntos con los vecinos para resolver los problemas que nos plantean, con innovación y creatividad. El segundo es hacer de esto una política pública, por eso la creación de FODUS nos da la posibilidad de que estos casos no sean casos aislados”, aseguró Álvaro García Resta, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad.

La falta de plazas y parques es un reclamo sistemático de los porteños, en todos los barrios. Pese a la carencia de terrenos libres, en los últimos años pudieron concretarse algunas iniciativas para sumar espacios verdes. Y en todos fue clave la lucha de los vecinos.

Acaso el ejemplo más gráfico sea el de la Manzana 66. Se trata del lote que queda entre Jujuy, Belgrano, Catamarca y Moreno, en Balvanera. Allí, una empresa compró todas las parcelas para construir un microestadio.

Pero los vecinos se oponían, pedían una plaza. La sostenida presión de la gente consiguió que la Ciudad y la empresa firmara un convenio urbanístico por el cual el privado cedía el terreno a cambio de otro, en Saavedra, donde le permitirían levantar un edificio. A cambio, el Estado se quedaba con la Manzana 66 para hacer la plaza, obra que finalmente fue inaugurada en 2018.

Otro antecedente es el de Boedo, barrio que durante décadas tampoco tuvo ni una plaza. En 2011 fue inaugurada la primera, en Estados Unidos, Sánchez de Loria, Carlos Calvo y Virrey Liniers.

Fuente Clarin

El único barrio porteño sin una plaza, más cerca de cumplir su viejo sueño

La Ciudad compró el lote que se destinará al primer espacio verde de la zona, un reclamo vecinal que lleva décadas. Cuál es y dónde queda.

El viejo anhelo para que Villa Santa Rita tenga por fin su plaza dio uno de sus pasos más importantes. El Gobierno porteño compró el terreno donde se instalará el espacio verde

Se trata del único de los 48 barrios oficiales de la Ciudad que no tiene ninguna plaza. Por eso, desde hace décadas los vecinos venían reclamando una.

Según confirmaron en la Secretaría de Desarrollo Urbano, el Estado porteño le pagó al dueño del lote 450 millones de pesos, precio que había definido una tasación realizada por el Banco Ciudad. Ahora avanzarán con los últimos trámites para comenzar con la obra «en las próximas semanas».

Dado que no es una obra muy compleja, se espera que en los primeros meses del año que viene los vecinos ya tengan su placita.

La ley para crear esta plaza había sido votada a mitad de año por unanimidad.

El predio elegido queda en Álvarez Jonte 3222, y su superficie es de 1.600 m2. Se trata de un lote donde antiguamente funcionaba un lavadero de autos, que luego fue adquirido para la construcción de un edificio.

Pero en 2011, la Legislatura porteña redujo la altura máxima permitida en la zona, sobre todo para proteger al pasaje Granville, que está en la misma manzana. Desde hace muchos años, entonces, el predio no tiene uso.

Por eso, los vecinos vieron allí la oportunidad que perseguían desde hacía 40 años: que el terreno pasara a manos de la Ciudad y se lo destinara a la instalación de la primera plaza en un barrio con 2,2 kilómetros cuadrados de superficie y más de 35.000 habitantes.

Esa lucha derivó en la ley y en la actual compra de parte del Estado. Por eso, este viernes a las 18 se juntarán en el lugar para celebrar. En un comunicado que difundieron, expresaron «alegría y satisfacción por este logro 100% vecinal”, pero también expresaron su “preocupación por las demoras que podrían acontecer respecto a la construcción de la plaza”. La referencia tiene que ver con ciertos cambios en el diseño que se había consensuado entre los vecinos y la Ciudad. De todas formas, en Desarrollo Urbano sostienen que la obra comenzará dentro de poco.

El dinero para comprar y construir la plaza saldrá del FODUS, el Fondo de Desarrollo Urbano Sustentable. Es una herramienta que se creó por ley hace dos años, y que se nutre de dos fuentes de financiamiento, ambas de la construcción privada.

Una es lo que se cobra en concepto de “plusvalía urbana”. Es un tributo que se creó después de la reforma del Código Urbanístico de la Ciudad, en 2018. Lo pagan aquellos desarrolladores que se ven beneficiados por la posibilidad de construir más metros cuadrados gracias a esos cambios en la normativa.

La otra fuente son los convenios urbanísticos. Se trata de acuerdos que el Gobierno porteño firma con desarrolladores privados, por los cuales los inversores solicitan que les permitan construir más metros en altura o más volumen que lo que establece el Código para esa zona, y a cambio compensan al Estado con dinero. Cada convenio debe ser luego aprobado por la Legislatura porteña.

«El primer éxito fue el de trabajar juntos con los vecinos para resolver los problemas que nos plantean, con innovación y creatividad. El segundo es hacer de esto una política pública, por eso la creación de FODUS nos da la posibilidad de que estos casos no sean casos aislados”, aseguró Álvaro García Resta, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad.

La falta de plazas y parques es un reclamo sistemático de los porteños, en todos los barrios. Pese a la carencia de terrenos libres, en los últimos años pudieron concretarse algunas iniciativas para sumar espacios verdes. Y en todos fue clave la lucha de los vecinos.

Acaso el ejemplo más gráfico sea el de la Manzana 66. Se trata del lote que queda entre Jujuy, Belgrano, Catamarca y Moreno, en Balvanera. Allí, una empresa compró todas las parcelas para construir un microestadio.

Pero los vecinos se oponían, pedían una plaza. La sostenida presión de la gente consiguió que la Ciudad y la empresa firmara un convenio urbanístico por el cual el privado cedía el terreno a cambio de otro, en Saavedra, donde le permitirían levantar un edificio. A cambio, el Estado se quedaba con la Manzana 66 para hacer la plaza, obra que finalmente fue inaugurada en 2018.

Otro antecedente es el de Boedo, barrio que durante décadas tampoco tuvo ni una plaza. En 2011 fue inaugurada la primera, en Estados Unidos, Sánchez de Loria, Carlos Calvo y Virrey Liniers.

Fuente: Clarin

Pasamanos y clonación: buscan combatir las estafas con tarjetas de crédito en bares y restaurantes

El crecimiento vertiginoso de los fraudes digitales, con la clonación de tarjetas y el robo de datos para hacer compras truchas como uno de los modos delictivos, hizo sonar las alarmas de los bancos y los clientes. En especial desde la pandemia, que aumentó el uso de medios de pago digitales. Ahora, un proyecto de ley busca bajar ese riesgo en la Ciudad: en los comercios porteños, sólo los clientes podrán manipular sus tarjetas de crédito o débito.

La idea es que los empleados no se lleven los plásticos lejos de la vista del cliente, sobre todo en locales gastronómicos o estaciones de servicio, donde las cajas están alejadas.

Esto, porque una de las formas más comunes del delito es la clonación de tarjetas con falsos posnets que copian los datos. O bien, y más artesanalmente, hay algunos que le sacan una foto a la tarjeta y el código de seguridad para luego hacer compras fraudulentas vía web.

Lo que plantea este proyecto de ley, presentado la semana pasada en la Legislatura porteña, es muy sencillo y de sentido común: que el empleado del comercio le alcance el posnet al cliente, o bien que le garantice un fácil acceso a la máquina. Es decir, que el lector de la tarjeta no esté escondido, y en lo posible que sea inalámbrico y se pueda llevar a la mesa del bar o restaurante.

Lo que sí podrá hacer el empleado es pedirle al cliente que junto con la tarjeta le muestre el DNI, para corroborar la identidad.

El proyecto fue elaborado por la legisladora Carolina Estebarena, de Vamos Juntos, y son coautores los diputados Lucio Lapeña y Patricia Vischi, ambos de UCR-Evolución.

Entre sus considerandos, explican que “conforme surge de los datos arrojados por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), dependiente del Ministerio Público Fiscal de la Nación, las estafas bancarias se han incrementado un 3.000% entre el año 2019 y 2020”.

También citan que “las modalidades con el fin de vaciar cuentas bancarias, realizar compras con tarjetas de créditos, solicitar un préstamos, etc. son variadas. Ejemplos de ellas son capturar una imagen del frente y dorso del plástico o pasar la tarjeta por una terminal que copia su información para clonarla”.

Por eso, en su artículo define que “queda prohibido que los proveedores de bienes y servicios y comercios adheridos al sistema de tarjetas de débito o crédito requieran su entrega a los titulares o adicionales para realizar una operación comercial”.

El texto estipula que, una vez votada y promulgada la ley, los comercios tendrán “90 días” para adecuarse a la normativa.

En el texto no se establecen sanciones para los comercios que incumplieran esta norma, pero porque ese punto debería establecerse luego con la reglamentación de la ley.

Lo que sí está claro es que, desde que entre en vigencia la ley, los clientes podrán exigir que se cumpla esta exigencia, y si un comerciante se negara podrían denunciarlo por ejemplo ante la Dirección de Defensa de Derechos del Consumidor, así como se reclama por cualquier otro derecho.

El proyecto presentado por el oficialismo en la Legislatura sería tratado en los próximos meses. Se inspira en dos leyes muy similares que fueron aprobadas en Neuquén en 2022 y en Río Negro en junio pasado.

Qué hacer ante el robo de datos

  • En el caso de que en el resumen de cuenta aparezca alguna compra fraudulenta, el cliente debe contactarse con su tarjeta de crédito y denunciarlo, vía telefónica o web.
  • El cliente tiene hasta 30 días desde recibido el resumen para hacer la denuncia, o 60 si se trata de una compra realizada en el exterior.
  • En todos los casos, la tarjeta le dará un crédito provisorio por el valor de esa compra cuestionada. Y paralelamente, en hasta 60 días, investigará qué pasó.
  • Si la compra efectivamente fue trucha, el crédito otorgado quedará a favor del cliente. Si demostrara que la compra sí la hizo el cliente, le descontará esa compensación.
  • Si sucediera esto último y el cliente quisiera insistir en su reclamo, debería hacerlo ante Defensa del Consumidor u organismos similares.

Consejos de un especialista

Sebastián Senlle, jefe de Equipo de Medios de Pago del Banco Ciudad, dio los siguientes consejos para evitar el robo de datos y las compras truchas en las tarjetas de crédito o débito.

  1. No perder de vista la tarjeta, no entregársela a nadie y pagar uno mismo con el posnet.
  2. Algunos bancos ya ofrecen la opción de «pausar» las tarjetas de crédito o débito. Si uno no la encuentra pero no está seguro de que la perdió, o si se la olvidó en algún comercio, vía home banking puede suspenderla por un tiempo.
  3. Las compras online hacerlas siempre en sitios oficiales o confiables.
  4. Se recomienda usar botones de pago, billeteras virtuales o cualquier otro método de pago que sea seguro.
  5. Revisar el resumen de cuenta siempre y apenas llega. Recordar que los reclamos por compras fraudulentas se pueden hacer sólo hasta los 30 días de recibido el resumen (60 días si fueron compras internacionales).
  6. Nunca decirle a nadie, ni por escrito ni telefónicamente, el código de seguridad de la tarjeta, los tres dígitos que están en el dorso del plástico.
  7. Si es una compra telefónica, al momento de ingresar el código de seguridad el operador debe activar un sistema automático en el que uno digita los tres números con el teclado.

Aumentan las multas de tránsito en la Ciudad: a cuánto se van las más comunes

  • El incremento es del 40%
  • Equivale al precio de medio litro de nafta del mayor octanaje.

Las multas de tránsito aumentarán a partir de este lunes. El valor de la Unidad Fija (UF), el parámetro que se toma para determinar los montos de las sanciones, subirá un 42% porque pasará de $ 102,92 a $ 146,66.

Será la segunda suba del año, tras el incremento de marzo, que había sido de 35,9%. Y tiene que ver con la forma en que se estipuló por ley la indexación de las multas, para que no queden muy atrás de la inflación.

¿Qué se determinó? Que la UF equivalga al precio de medio litro de nafta del mayor octanaje, de acuerdo a un promedio que elabora la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad. Luego, cada seis meses se actualiza ese valor.

De esta manera, las infracciones de tránsito más comunes a partir de ahora tendrán los siguientes valores:

  • Mal estacionamiento: como equivale a 100 UF, la multa ahora será de $ 14.666
  • Estacionar bloqueando una rampa o un lugar para discapacitados: se va a $ 43.998, porque está estipulada en 300 UF.
  • Exceso de velocidad: varía según la cantidad de km/h en que se haya superado el límite para cada tipo de vía, y van entre 40 a 4.000 UF. Por eso, los precios ahora serán de entre $ 10.266 y $ 586.640. Este último caso es paralos casos gravísimos, cuando se maneja más de 140 km/h. Y es la multa más cara de todas.
  • Conducir utilizando el celular: 100 UF, o sea $ 14.666.
  • Mirar o enviar mensajes de texto con el celular: $ 29.332. Se la considera el doble de grave que hablar, porque se le presta menos atención todavía al tránsito.
  • Pasar un semáforo en rojo: entre $ 43.998 y $ 219.990 (en caso de que lo haga un transporte público).
  • No usar el cinturón de seguridad o no ponerse el casco en una moto: $ 14.666 ambas.

El caso de la alcoholemia es distinto, porque no es una simple falta sino una contravención. El límite tolerado es de 0,5 gramos por litro de sangre. Si se lo pasa en hasta 0,99, la multa es de $ 21.999 a $ 146.660. Pero si se excede desde 1 gr/l en adelante, la sanción va de $ 43.998 a $ 293.320, y a esto se le pueden agregar entre 1 y 10 días de arresto. Además, se le retira la licencia al conductor por entre dos meses y dos años